Esta receta me la ha pedido mi nuera así que hoy toca pollo, un pollo con un sabor muy rico a limón que cuando lo hago desaparece sin rechistar nadie.
Les encantan las comidas chinas y yo cuando alguna vez las traen ni soy capaz de probarlas, ellos dicen que este pollo es muy similar al de los chinos mas o menos y este si lo como y repitooooo.....me encanta ese saborcillo ácido.
INGREDIENTES
Para el caldo :
una mitad de una gallina o un esqueleto de pollo
1 hoja de laurel
1 puerro
agua
sal
2 o 3 pechugas de pollo
3 limones
25 g de azúcar
2 huevos
salsa de soja
maizena
jengibre
aceite de oliva v.e.
Primero hacemos el caldo de pollo con la gallina o el esqueleto, la hoja de laurel, el puerro y un poco de sal dejando cocer todo durante una hora.
Cortamos la pechuga de pollo en filetes, la ponemos en un bol cubriéndola con la salsa de soja, el zumo de un limón, la mitad de una cucharadita de jengibre y el azúcar, se deja macerar 1 hora mientras se hace el caldo de pollo.
Cuando haya pasado la hora de maceración escurrimos las pechugas y las pasamos por maizena y huevo batido las freímos en aceite de forma que nos queden crujientes por fuera y echas por dentro.
Para la salsa : Ponemos en el vaso de la batidora dos cucharadas de maizena, el zumo de dos limones, un poco del caldo de pollo según se quiera de espesa la salsa.
Batimos todo junto y lo ponemos a cocer en un cazo 10 minutos para que espese, si quedara muy espeso le podemos añadir un poco mas del caldo.
Preparada la salsa ponemos las pechugas en ella, dejando dos o tres minutos a fuego suave.
O servimos las pechugas con la salsa por encima.